Días de guerra y paz
Ojalá todos los días fuesen de paz. Ruego porque eso pase en algún momento de nuestra historia.
Justo hacía esa pequeña reflexión en mi interior la semana pasada. Crecí en el estado del bienestar.
Ahora me ha tocado adaptarme a este nuevo mundo en el que todo el mundo intenta hacerte daño a la fuerza.
En el trabajo, en el día a día, en lo cotidiano... En todas partes te encuentras agresiones externas que hacen que todo lo que te rodea te produzca algún tipo de daño.
En mi caso, he estado sometido a tal presión psicológica que me causó que pensara que soy inferior a cualquiera. Me minimizó.
Ahora la cosa es totalmente distinta. He tenido que ser capaz de empujarme (esto es gracias a mi pequeña familia) y darme cuenta de que tengo que ser yo el que de el paso adelante.
Lo he hecho y estoy obteniendo resultados. Últimamente me encuentro mejor de ánimos y eso lo notan todos.
Espero poder seguir así porque me necesitan lo necesitamos.