Y me dolió II...
Porque en cierta manera sentía en mi interior que era verdad. Pasaba menos tiempo con él del habitual para jugar y por eso sentí un dolor en el pecho cuando me lo dijo.
Estos días he estado jugando mucho más con él y le he dedicado prácticamente todo mi tiempo. Me lo ha agradecido con muestras de cariño y eso es algo mágico.
Le quiero hasta el infinito y más allá.
- como diría Buzz Lightyear
A él y a mi pareja. Les quiero mucho. Son los pilares de todo mi esfuerzo.
Así que desde ese día he estado más pendiente todavía de él y eso ha hecho que consuma el poquísimo tiempo que podía tener para mí. Es difícil, pero enormemente gratificante.